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Arquitectura de redes y sistemas

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¿Por qué arquitectura?

Es bastante improbable que alguien decida construir un edificio o modificar su estructura sin hacer un minucioso proyecto antes. Hay que realizar el diseño arquitectónico y urbanístico, un estudio del suelo, el diseño estructural, determinar los materiales que se utilizarán según su resistencia y la carga que el edificio deba soportar, diseñar las instalaciones de suministros y servicios comunes, y un largo etcétera de puntos a tener en cuenta antes de poner la primera piedra. Además, se cuenta con un gran grupo de personas, cada una de ellas especializadas en diferentes tipos de trabajo.

Esto es lo que hemos encontrado buscando por internet, pero nosotros no sabemos construir edificios ni realizar ninguno de los pasos previos que hemos enumerado aquí.

Una infraestructura informática necesita, tal como la construcción de un edificio, un proyecto bien estructurado que permita ir paso a paso hasta llegar a la meta deseada. Para decidir, por ejemplo, qué dispositivos formarán una red hay que saber antes cuántos usuarios harán uso de ella, cuántos servidores se implantarán, cuál será su necesidad de caudal para dar el servicio esperado, cómo se usará la conexión a internet... En definitiva, una lista de puntos a estudiar y valorar antes de ponerse a comprar electrónica de red y empezar a configurarla sin más.  Por eso es arquitectura.

Sorprende, en cambio, la cantidad de instalaciones desplegadas por personal no cualificado, que acaban siendo infrautilizadas, quedándose cortas, sufriendo constantes problemas de rendimiento, desconexiones fortuitas o, en casos peores, desastres mayores como pérdida de datos.

Hay que ser realista: Hoy en día se depende, en un altísimo porcentaje, de los sistemas de información. Si se necesita asegurar la continuidad de negocio la infraestructura debe estar bien dimensionada desde el principio, tanto para soportar la carga inicial como para poder crecer sin morir en el intento.

¿Qué hacemos?

  • Escuchamos

    Lo más importante es saber perfectamente cuál es la necesidad del negocio. Por ello, proponemos una reunión inicial con el cliente en la que recogeremos todas las inquietudes planteadas.

  • Preguntamos

    Preguntamos mucho. Porque queremos estar seguros de que entendemos exactamente lo que nuestros clientes nos piden. Porque buscamos evitar soluciones basadas en la idea que uno se hace si no conoce mejores tecnologías que aquellas con las que ha trabajado siempre. Porque queremos ofrecer la mejor solución: la que necesita nuestro cliente.

  • Analizamos

    A partir de los requisitos iniciales estudiamos detalladamente la infraestructura necesaria para ofrecer una solución llave en mano que incluya, desde el material necesario, hasta los trabajos de puesta en marcha. No queremos ser una preocupación para nuestro cliente, sino su compañero de viaje.

  • Volvemos a preguntar

    Ya lo hemos dicho antes: preguntamos mucho. No queremos que se nos pase absolutamente nada. Así que, si durante el análisis realizado observamos posibilidades de mejorar algo o plantear un enfoque diferente que ayude al negocio, volvemos a preguntar.

  • Construimos

    Una vez presentados y aceptados el estudio y la propuesta económica, planificamos la adquisición del material necesario y la realización de los trabajos de instalación, acordando las fechas más adecuadas para evitar ser un problema en vez de una ayuda.

  • Acompañamos

    Nuestro trabajo no acaba cuando finaliza la implementación. Todas nuestras instalaciones siguen en observación y mantenimiento durante el tiempo necesario hasta asegurarnos de que se ajustan absolutamente a los requisitos solicitados por el cliente.

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